El Modelo 720 y la obligación de declarar los Bitcoins (u otras criptomonedas)

En IRPF, Varios

[Actualización 19/10/2018] Las conclusiones de este artículo pueden modificarse a raíz de la publicación del anteproyecto de Ley contra el fraude fiscal para combatir las nuevas formas de evasión.

Adquirir Bitcoins, ya sea como inversión o como medio de pago, es una gran oportunidad. No cabe duda. En cambio, de lo que sí cabe duda es de sus implicaciones fiscales.

Así, vamos a intentar arrojar un poco de luz, y dar nuestra opinión sobre la obligación (o no) de informar sobre nuestros Bitcoins a Hacienda a través del modelo 720; cuestión de especial relevancia dadas las fechas, ya que el plazo de presentación de dicho modelo comenzó el pasado 1 de enero y terminará el próximo 31 de marzo.

Pese a que muchos de los lectores conocerán ya sobradamente este modelo, creemos que conviene poner en contexto esta obligación en el marco de las criptomonedas:


¿Qué es el modelo 720?

El modelo 720 es una “declaración informativa sobre bienes y derechos situados en el extranjero” vigente desde el ejercicio 2013 en relación a los ejercicios 2012 y siguientes.

En esta declaración solo se informa, no hay cuota a pagar/devolver. Estos datos les serán útiles a Hacienda para conocer tu patrimonio y poder calcular posibles rendimientos que debas declarar en el IRPF.


¿Quiénes están obligados a presentarlo?

Podrán estar obligados a informar sobre los bienes y derechos situados en el extranjero mediante el modelo 720:

• Las personas físicas y jurídicas residentes en territorio español;

• Los establecimientos permanentes en territorio español de personas o entidades no residentes; y

• Las entidades del artículo 35.4 de la LGT: herencias yacentes, comunidades de bienes y otras entidades carentes de personalidad jurídica que constituyan una unidad económica o un patrimonio separado.

La obligación de declarar comprende no solo casos en los que se ostenta la titularidad jurídica de los bienes o derechos ubicados en el extranjero, sino también aquellos en que se es titular real de tales bienes y/o las personas que tengan la condición de representantes, apoderados o beneficiarios de dichos bienes o derechos.


¿Qué bienes y derechos se declaran?

Este modelo se divide en 3 bloques separados e independientes:

1. Cuentas en entidades financieras situadas en el extranjero.

En este apartado se declararán las cuentas corrientes, de ahorro, imposiciones a plazo, cuentas de crédito y cualesquiera otras cuentas o depósitos dinerarios, con independencia de la modalidad o denominación que adopten, aunque no exista retribución, en entidades financieras situadas en el extranjero.

Respecto a este bloque, no existirá obligación de informar cuando:

– Los saldos a 31 de diciembre no superen conjuntamente los 50.000 euros y la misma circunstancia concurra en relación con los saldos medios del último trimestre.

– Los saldos conjuntos a 31 de diciembre o el saldo medio hubiesen experimentado un incremento inferior a 20.000 euros respecto de los informados en la última declaración presentada.

2. Valores, derechos, seguros y rentas depositados, gestionados u obtenidas en el extranjero.

En este bloque se declararán: (i) Los valores y derechos representativos de la participación en cualquier tipo de entidad jurídica; (ii) Los valores representativos de la cesión a terceros de capitales propios; y/o (iii) los valores aportados para su gestión o administración a cualquier instrumento jurídico, incluyendo fideicomisos y “trust” o masas patrimoniales que, no obstante carezcan de personalidad jurídica, puedan actuar en el tráfico económico.

Respecto a este bloque, no existirá obligación de informar cuando:

– El valor de los elementos a 31 de diciembre no supere conjuntamente los 50.000 euros.

– El valor conjunto a 31 de diciembre hubiese experimentado un incremento inferior a 20.000 euros respecto de los informados en la última declaración presentada.

3. Bienes inmuebles y derechos sobre bienes inmuebles situados en el extranjero

En este apartado se declararán todos aquellos bienes inmuebles o derechos sobre los mismos situados en el extranjero, de los que sean titulares o tengan la consideración de titular real, a 31 de diciembre de cada año o en cualquier momento del año a que hace referencia la declaración, si ya no tuviera tal condición a final de año.

Respecto a este bloque, no existirá obligación de informar cuando:

– El valor de los inmuebles a 31 de diciembre no supere conjuntamente los 50.000 euros.

– El valor conjunto a 31 de diciembre hubiese experimentado un incremento inferior a 20.000 euros respecto de los informados en la última declaración presentada.


¿Cuándo debemos de presentarla?

Como norma general, esta declaración se deberá presentar entre el 1 de enero al 31 de marzo del ejercicio siguiente al que se refiere la declaración.

Y centrándonos un poco en la materia…


¿Qué son los BTC?

En 2015, la Dirección General de Tributos (DGT) clasificó el BTC como una moneda virtual que actúa “como un medio de pago y por sus propias características deben entenderse incluidas dentro del concepto «otros efectos comerciales»”.

¿Y qué se entiende por “otros efectos comerciales”? Pues bien, no existe una definición concreta de dicho concepto ni en la Directiva relativa al sistema común del IVA ni en la propia Ley del IVA. No obstante, la propia Dirección General de Tributos se basa en la Sentencia C-461/12 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea; en la cual se define este concepto como:

– “aquellos derechos que, sin ser un crédito o un cheque, confieran un derecho a una determinada cantidad de dinero.”
– “derechos que en el tráfico son considerados similares al dinero”
– “medios de pago como los cheques y que por su propio funcionamiento debe implicar una transferencia de dinero.”

Así, si tuviéramos que realizar un símil, las criptomonedas tendrían las mismas implicaciones fiscales que, por ejemplo, un cheque.

Y si hacemos ese símil, encontramos que la DGT concluyó que los cheques, en la medida en que (…) no puede quedar encuadrado en ninguno de los bienes o derechos a que se refiere la Disposición adicional decimoctava de la Ley 58/2003 (…), no existirá obligación de presentar la declaración informativa a que se refiere el modelo mencionado.

Conclusiones

Pues bien, teniendo en cuenta los bienes y derechos que son susceptibles de declararse en el modelo 720 y la propia definición que, hasta el momento, la Dirección General de Tributos ha emitido; nos encontraríamos ante el hecho de que los Bitcoins no deberían de ser declarados en el modelo 720 al no encuadrarse en ninguno de los tipos de bienes y derechos susceptibles de declararse.

¿Por qué? Porque el Bitcoin no es ni un valor ni un inmueble; y el wallet no tiene la consideración de “cuenta en entidad financiera”.

Por último, siempre nos quedaría el argumento más que defendible de que el BTC no se encuentra exactamente en el extranjero.

Todo lo anterior hace referencia a la obligación de declarar los Bitcoins depositados en un Exchange extranjero. El debate sobre la obligación o no de declarar otro tipo de wallets y/o wallets con FIAT (€/$), lo dejamos para otro artículo!

2 thoughts on “El Modelo 720 y la obligación de declarar los Bitcoins (u otras criptomonedas)

  1. Articulo muy interesante, muchas gracias! Sobre el tema que no se encuentra exactamente en el extranjero, un contribuyente que tributa por el IRNR, debería entonces tributar las ganancias patrimoniales resultante de la venta de cryptomonedas en un exchange en el extranjero? Yo no veo como esta ganancia pueda considerarse generada en el suelo español.

    Gracias

  2. Muy interesante!
    Qué ocurre con el Modelo D6? Habría que presentarlo si no se llega a los 50.000€ para presentar el Modelo 720?

    Es todo tan lioso! Muchas gracias!

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